Cuando los futuros papas pisaron suelo argentino antes de llegar al trono pontificio
Dos cardenales que visitaron Argentina en el siglo XIX y XX se convertirían después en líderes de la Iglesia Católica, dejando huellas históricas en el país.
## Cuando los futuros papas pisaron suelo argentino antes de llegar al trono pontificio Antes de que Juan Pablo II realizara su histórica visita a Argentina en 1982, dos figuras que luego ocuparían el solio pontificio ya habían pisado suelo argentino: el cardenal Juan María Mastai en 1824 y el…

Cuando los futuros papas pisaron suelo argentino antes de llegar al trono pontificio
Antes de que Juan Pablo II realizara su histórica visita a Argentina en 1982, dos figuras que luego ocuparían el solio pontificio ya habían pisado suelo argentino: el cardenal Juan María Mastai en 1824 y el cardenal Eugenio Pacelli en 1934. Ambas visitas, separadas por más de un siglo, dejaron registros documentales y testimonios que hoy forman parte del patrimonio histórico de la relación entre Argentina y la Santa Sede.
Mastai, quien con apenas 31 años integraba una misión diplomática vaticana, recorrió las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza. Su diario de viaje —redactado con una prosa que oscila entre la crónica y la confesión espiritual— describe el cruce de la Cordillera de los Andes a lomo de mula como una experiencia límite: "En cuatro sitios me dispuse para bien morir; los cuales atravesé con los ojos cerrados, dejándome guiar por la mula que montaba y recitando jaculatorias". En Buenos Aires, la delegación vaticana se reunió con el general José de San Martín, quien estaba próximo a partir hacia su exilio europeo definitivo. Quince años después, Mastai sería elegido papa bajo el nombre de Pío IX, uno de los pontificados más largos de la historia moderna de la Iglesia.
Ciento diez años más tarde, Buenos Aires fue sede del XXXII Congreso Eucarístico Internacional, celebrado entre el 9 y el 14 de octubre de 1934. Pío XI designó al cardenal Eugenio Pacelli como Legado Papal para el evento, que congregó a más de un millón de personas en torno al Monumento a la Constitución Nacional y al Monumento de los Españoles, donde se erigió una cruz de 35 metros de altura. La jornada dedicada a los niños, en la que recibieron su primera comunión 107 mil infantes de manera simultánea, impresionó profundamente al futuro Pío XII, quien según testimonios de la época comentó: "Presenciar eso fue como haber estado en el Paraíso". Cinco años después, en 1939, Pacelli sería elegido papa e iniciaría un pontificado de casi tres décadas marcado por el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Estas dos visitas constituyen un capítulo poco explorado de la historia religiosa y diplomática argentina, que antecede en décadas al vínculo más conocido entre el país y el Vaticano.


