Patrimonio histórico y cultura viva se encuentran en una noche de puertas abiertas en San Telmo

San Telmo, el barrio más antiguo de Buenos Aires, vuelve a ser escenario de una de las iniciativas culturales más convocantes del calendario porteño: La Noche de los Museos. Entre los espacios que se suman a esta edición destaca una casona emblemática de la calle Defensa, invitada por la Dirección de Museos del Ministerio de Cultura de la ciudad a abrir sus puertas con una programación que fusiona historia, patrimonio material y expresiones musicales en vivo.

El recorrido propuesto para esa noche revela la densidad histórica que albergan sus paredes: una reja original del Cabildo de Buenos Aires, la urna de la mesa 381 correspondiente a las elecciones presidenciales de 1951 —las primeras en las que las mujeres ejercieron el sufragio a nivel nacional—, objetos personales del general Urquiza, cajas de municiones de la Segunda Guerra Mundial y el aljibe original de un antiguo conventillo en el patio central. Dos espacios articulan la visita: el Museo Histórico Pulpero, con piezas representativas de las pulperías de los siglos XVII y XVIII, y la Sala Homenaje a Doña Petrona, que reúne utensilios de cocina, muebles de época y recetarios que documentan la trayectoria de una figura fundacional de la gastronomía argentina.

La dimensión sonora de la velada completa la experiencia: folklore y tango en vivo acompañarán los recorridos, mientras que una pianola de 1895 será puesta en funcionamiento como demostración patrimonial. Este tipo de eventos consolida una tendencia creciente en la gestión cultural urbana: la apertura nocturna de espacios históricos como estrategia para democratizar el acceso al patrimonio y resignificar su relevancia ante audiencias contemporáneas.