Ferrocarril centenario en los Andes peruanos reactiva su servicio como motor de integración territorial

Cien años después de su primera operación, el ferrocarril que une Huancayo con Huancavelica en los Andes peruanos retoma su actividad como símbolo de conectividad y desarrollo regional. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú formalizó la reactivación del servicio en el tramo Chilca-Cuenca, una ruta que atraviesa comunidades históricamente dependientes del tren como única vía de transporte viable, especialmente aquellas ubicadas al otro lado del río Mantaro, donde la infraestructura vial es insuficiente o inexistente.

El reinicio del servicio ferroviario tiene implicaciones que van más allá del transporte cotidiano. Para los habitantes de las comunidades intermedias —docentes, personal médico, comerciantes y agricultores—, el tren representa una reducción significativa en los tiempos de desplazamiento frente a las rutas por carretera, además de eliminar transbordos y esperas. El recorrido de aproximadamente dos horas conecta once estaciones y paraderos, articulando una cadena de localidades que de otro modo permanecerían fragmentadas logísticamente. Las autoridades estiman que, en el periodo inicial de operación, el impacto acumulado en movilidad y ahorro para los usuarios será considerable.

Más allá de la operación inmediata, el gobierno peruano ha aprovechado el centenario del ferrocarril para abrir una conversación estratégica sobre el futuro de la infraestructura ferroviaria andina. El Foro Internacional de Ferrocarriles, Inversión e Infraestructura celebrado en el marco de la conmemoración reunió a actores públicos y privados para discutir nuevas rutas, esquemas de financiamiento y el potencial de los corredores ferroviarios como ejes de desarrollo económico en la sierra. Para el C-Level de sectores como logística, minería, agroindustria y turismo, este debate abre una ventana de oportunidad en una región que históricamente ha sido subestimada como mercado de infraestructura.