Conservación y turismo de naturaleza: los parques nacionales que lideran el ranking mundial
Tres destinos de América Latina y México figuran entre los ocho espacios naturales más impresionantes del planeta, consolidando a la región como referente del ecoturismo de alto valor.
## Conservación y turismo de naturaleza: los parques nacionales que lideran el ranking mundial Más allá de su valor estético, los parques nacionales representan uno de los instrumentos más eficaces de conservación ambiental y, al mismo tiempo, motores económicos de primer orden para las regiones que los albergan. Un reciente…
Conservación y turismo de naturaleza: los parques nacionales que lideran el ranking mundial
Más allá de su valor estético, los parques nacionales representan uno de los instrumentos más eficaces de conservación ambiental y, al mismo tiempo, motores económicos de primer orden para las regiones que los albergan. Un reciente ranking internacional de los espacios naturales protegidos más impresionantes del planeta coloca a tres destinos de América Latina entre los ocho primeros lugares, subrayando el peso estratégico de la región en la agenda global del ecoturismo y la biodiversidad.
Entre los destacados figura el Parque Nacional Iguazú, en la provincia argentina de Misiones, que integra un sistema de 275 cascadas sobre el río Iguazú. Su atracción principal, la Garganta del Diablo, es una caída en herradura de 82 metros con un caudal promedio de 1,500 metros cúbicos por segundo, cifra que puede multiplicarse por ocho en épocas de crecida. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la década de 1980 —junto con su contraparte brasileña—, el parque ejemplifica cómo la protección binacional puede potenciar tanto la conservación como el turismo de alto impacto. En el primer lugar del listado aparece el Parque Nacional de Lençóis Maranhenses, en el noreste de Brasil, con sus 155,000 hectáreas de dunas blancas y lagunas de agua dulce que desafían la lógica del paisaje desértico: el área recibe cerca de 1,200 milímetros de lluvia al año, muy por encima del umbral árido, generando piscinas naturales de hasta cien metros de extensión.
Desde la perspectiva mexicana, el Parque Nacional Cabo Pulmo, en Baja California Sur, ocupa un lugar relevante en el ranking. Protege el arrecife de coral vivo más antiguo del Pacífico oriental —con aproximadamente 20,000 años de antigüedad— y alberga más de 800 especies marinas, incluidas cinco de las siete especies de tortuga marina en peligro de extinción a nivel mundial. Su inclusión en la lista de Patrimonio de la Humanidad desde 2005 y su modelo de gestión comunitaria, impulsado originalmente por pescadores locales en 1995, lo posicionan como un caso de estudio en gobernanza ambiental. Para los tomadores de decisiones en los sectores turístico, financiero y de política pública, estos espacios no son solo íconos paisajísticos: son activos estratégicos cuya preservación define la competitividad regional en la economía de la experiencia y la sustentabilidad.