Situada en la desembocadura del río Guadalhorce, la isla del Cerro del Villar guarda bajo sus capas de sedimento uno de los testimonios más completos de la presencia fenicia en el Mediterráneo occidental. La quinta campaña de excavación del Proyecto General de I+D 2022-2026 ha superado las expectativas del equipo científico: muros que alcanzan metro y medio de altura, ánforas corintias fragmentadas en lo que se interpreta como un gran almacén comercial, y pesas de plomo con el patrón de medida fenicio son apenas algunos de los hallazgos que consolidan este asentamiento —datado en el siglo VIII antes de Cristo y extendido sobre aproximadamente 60,000 metros cuadrados— como uno de los enclaves arqueológicos más relevantes del arco mediterráneo.

Desde Entorno, el equipo científico subraya que el excepcional estado de conservación del sitio se debe, paradójicamente, a una serie de eventos catastróficos que provocaron el despoblamiento abrupto del asentamiento, sellando sus estructuras durante cerca de 2,650 años. Este accidente histórico ha permitido documentar con precisión inusual las redes comerciales que conectaban el Cerro del Villar con el Levante, Grecia, Oriente y Cartago. Los vestigios de metalurgia dedicada a la plata, el plomo y el hierro, junto con evidencias de producción artesanal de objetos de prestigio, apuntan a un centro económico de primer orden cuyas transacciones alcanzaban tanto el Mediterráneo como el Atlántico. Incluso la actividad cotidiana deja huella: restos de lapas y búsanos de tamaño excepcional confirman que la relación entre esta comunidad y la bahía de Málaga tiene raíces profundas, anteriores a cualquier registro histórico conocido de la ciudad.

Más allá del valor científico, el entramado urbano que emerge de las excavaciones abre una conversación sobre el potencial patrimonial del sitio: la posibilidad de desarrollar un parque arqueológico que haga accesible este origen fenicio al público general. Para sostener el impulso investigador, el equipo prevé presentar en 2027 las memorias de esta fase, base para solicitar financiamiento en el periodo 2028-2032. En paralelo, los resultados serán presentados en el Congreso Internacional de Estudios Fenicios y Púnicos en Malta, donde el proyecto aspira a posicionarse como referente en la disciplina. El director del proyecto ha sido explícito en señalar que un trabajo de esta escala —cuatro semanas de excavación en campo seguidas de un año completo de documentación, análisis microscópico y registro detallado— exige un respaldo económico sostenido que haga justicia a la magnitud del descubrimiento.