Turismo con propósito: conservación y educación ambiental se fusionan en Cozumel
El parque Kuzá certifica más de 22 hectáreas de manglar para conservación voluntaria y lanza una experiencia educativa que redefine el turismo sostenible en el Caribe mexicano
Kuzá Beach & Adventure Park, ubicado en Cozumel, ha lanzado 'Expedición Natural Kuzá', una experiencia educativa diseñada para conectar a los visitantes con los ecosistemas costeros de la isla. La propuesta incluye recorridos por senderos con vegetación nativa, áreas de observación de flora y fauna, y visitas guiadas con binoculares…
Kuzá Beach & Adventure Park, ubicado en Cozumel, ha lanzado 'Expedición Natural Kuzá', una experiencia educativa diseñada para conectar a los visitantes con los ecosistemas costeros de la isla. La propuesta incluye recorridos por senderos con vegetación nativa, áreas de observación de flora y fauna, y visitas guiadas con binoculares y especialistas que contextualizan la biodiversidad local. La actividad, pensada para grupos de hasta 20 personas a partir de siete años, se realiza dos veces al día con una duración aproximada de una hora.
Entre los elementos más distintivos de la expedición destaca la visita al meliponario del parque, donde los participantes conocen el rol de las abejas meliponas en el equilibrio ecológico de la región. Germán Osorio, presidente del Consejo de Kuzá, subrayó que el objetivo va más allá del entretenimiento: se trata de que los visitantes comprendan la necesidad de preservar los ecosistemas que hacen de Cozumel un destino único. En ese sentido, el parque anunció que más de 22 hectáreas de manglar han sido incorporadas a un esquema de conservación voluntaria por los próximos 25 años, tras recibir la certificación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación.
Esta superficie certificada permitirá implementar acciones de vigilancia, monitoreo, investigación y educación ambiental, además de actividades turísticas de bajo impacto. En un contexto donde la temporada baja ha presionado la liquidez del comercio local, iniciativas como esta representan un modelo de negocio que integra rentabilidad con responsabilidad ambiental —una ecuación cada vez más relevante para los tomadores de decisión en el sector turístico mexicano.