Grupo Solmar ha formalizado una reestructura directiva que marca el inicio de una nueva etapa institucional para uno de los grupos hoteleros más consolidados de Los Cabos. Mauricio Salicrup asume la dirección general como CEO, mientras que Michel Albahari toma el rol de Director de Operaciones, configurando una dupla que combina décadas de experiencia en hospitalidad de alto nivel con una visión estratégica orientada al largo plazo. Este movimiento no es cosmético: responde a una agenda de crecimiento concreta que incluye una inversión de 100 millones de pesos en renovación de propiedades con horizonte a 2030, abarcando modernización de habitaciones, áreas comunes y la expansión del Grand Solmar Pacific Dunes Resort Golf & Spa con nuevos espacios que integran lujo, confort y criterios de sostenibilidad.

Salicrup llega a la dirección general con más de 35 años de trayectoria en la industria turística, incluyendo posiciones ejecutivas en empresas nacionales e internacionales. Su perfil trasciende la operación hotelera: ha formado parte del Consejo Directivo de la Asociación de Hoteles de Los Cabos durante ocho años, actualmente asesora la Presidencia del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos (FITURCA), es miembro del Fideicomiso de Turismo del Estado de Baja California Sur (FITUES) y representa a Los Cabos en el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET). Esta red de influencia institucional posiciona al nuevo CEO como un actor clave no solo dentro del grupo, sino en el ecosistema turístico de la región.

Desde la Dirección de Operaciones, Albahari tendrá el mandato de elevar los estándares de servicio y eficiencia en las seis propiedades que conforman el portafolio actual del grupo, entre ellas el Grand Solmar Land's End Resort & Spa y el Grand Solmar Pacific Dunes Resort Golf & Spa. Su enfoque declarado apunta a la mejora continua de procesos y a garantizar experiencias memorables que sostengan el posicionamiento de la marca en un segmento donde la diferenciación se construye en los detalles. Para Grupo Solmar, esta reestructura representa la transición de un modelo familiar hacia una gobernanza corporativa más robusta, sin perder el ADN que lo convirtió en referente del turismo de lujo en el Pacífico mexicano.