Resistencia cultural en español: cuando el exilio se convierte en tribuna literaria
Defender la cultura en español es, ante todo, defender la multiculturalidad. Con esa premisa, el Festival Centroamérica Cuenta abrió sus puertas en Madrid bajo una circunstancia que lo define tanto como su propio programa: lleva cinco años celebrándose fuera de Nicaragua, el país que lo vio nacer, debido a las…
Defender la cultura en español es, ante todo, defender la multiculturalidad. Con esa premisa, el Festival Centroamérica Cuenta abrió sus puertas en Madrid bajo una circunstancia que lo define tanto como su propio programa: lleva cinco años celebrándose fuera de Nicaragua, el país que lo vio nacer, debido a las restricciones impuestas por el gobierno de ese país a la libertad de expresión y reunión cultural.
Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, encabezó la inauguración junto al Premio Cervantes 2017, Sergio Ramírez, cofundador del festival hace trece años. García Montero situó el evento en un marco que trasciende lo literario: apostó por entender la colaboración entre instituciones españolas y latinoamericanas como un acto político en el mejor sentido del término, es decir, como un compromiso con la democracia, con la diversidad y con los valores que sostienen a las sociedades abiertas. Para el director del Cervantes, el idioma compartido no es un instrumento de hegemonía, sino precisamente lo contrario: un espacio de encuentro entre culturas que se reconocen distintas y se enriquecen mutuamente.
Ramírez, por su parte, ofreció una reflexión que combinó la lucidez política con la ironía que caracteriza a los grandes narradores. Recordó que Managua fue concebida como un centro literario centroamericano, y que el desplazamiento forzado del festival no ha logrado silenciarlo, sino darle una dimensión internacional que amplifica su mensaje. Bromeó sobre haber adquirido la nacionalidad española, colombiana y ecuatoriana durante estos años de exilio, aunque fue contundente al cerrar su intervención: cada palabra pronunciada en el festival es un acto de resistencia frente a los dogmas que amenazan la verdad y la libertad creativa. En tiempos donde la cultura se convierte en campo de disputa, Centroamérica Cuenta demuestra que la literatura sigue siendo uno de los territorios más difíciles de cercar.