Veinte compañías procedentes de España, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Portugal convergerán en Cádiz del 14 al 24 de octubre para dar forma a una de las citas más relevantes de las artes escénicas en lengua iberoamericana. El 41 Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz (FIT) abrirá con "La Reina Brava", de la compañía gaditana Las Niñas de Cádiz —un drama satírico que entrelaza influencias shakesperianas con el romancero castellano y que acumula reconocimientos recientes, entre ellos el Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Teatro Vegas Bajas y dos galardones en los Premios José Estruch por Mejor Autoría y Mejor Actriz—. El cierre corresponderá a la sevillana Atalaya con "El Rey se muere", adaptación del clásico de Eugène Ionesco sobre el poder y la decadencia institucional: una elección que no parece casual en el contexto político actual.

Más allá de la obra inaugural, la programación del FIT articula un diálogo sofisticado entre el canon y la creación contemporánea. El Gran Teatro Falla acogerá "Baco Polaco", del dramaturgo argentino Mauricio Kartun —referente ineludible del teatro hispanoamericano—, así como "La Desconquista", de Ron Lalá, una comedia musical que relee las crónicas del Descubrimiento con ironía crítica, y "Sueño", versión libre del texto shakespeariano a cargo de la Compañía Criolla bajo la dirección de Emiliano Dionisi. El festival suma además seis estrenos nacionales y peninsulares de notable ambición conceptual: "Exhumar", de El Niño Proletario, aborda los restos del Palacio de La Moneda tras el golpe de 1973 en Chile; "Venas Abiertas 60 30 12 SEG", de Aquela Cia, dialoga con la obra de Eduardo Galeano; y "La Deliciosa Historia del Xocolate" explora el origen del cacao en la Amazonía ecuatoriana desde las artes escénicas.

Entorno, empresa organizadora del festival, ha diseñado una distribución de sedes que convierte a la ciudad entera en escenario: el Teatro del Títere Tía Norica, el Baluarte de la Candelaria, el centro Flamenco de La Merced, el ECCO, el Aulario de La Bomba, los Depósitos de Tabacalera y plazas emblemáticas como la de la Catedral y San Antonio forman parte del mapa escénico. Esta descentralización responde a una estrategia deliberada de democratización cultural que el FIT ha consolidado como seña de identidad: acercar la creación escénica de alto nivel a públicos diversos, incluidos los familiares, con propuestas como "Flotados" —ganador del Premio Max al Mejor Espectáculo de Calle— y "Lullaby", finalista en esa misma categoría en los Premios Max más recientes.