Honduras enfrenta uno de sus ejercicios más ambiciosos de política turística interna: movilizar a más de 500,000 personas durante la Semana Morazánica y lograr que la mayor parte de ese gasto permanezca en la economía nacional. El Instituto Hondureño de Turismo (IHT) ha estructurado una campaña que no solo invita a los hondureños a explorar su propio territorio, sino que busca posicionar el turismo doméstico como una alternativa competitiva frente a los paquetes internacionales. El descanso del sector privado, que inicia al mediodía del 7 de octubre y concluye al mediodía del 10, representa una ventana crítica para validar esa apuesta.

Desde el punto de vista económico, las cifras revelan una oportunidad de impacto significativo, aunque con variables aún sin definir. Un viajero que pernocta al menos una noche durante el feriado genera un gasto promedio de L2,200 —equivalente a aproximadamente US$81.94—, mientras que quienes optan por excursiones de un solo día gastan alrededor de L1,000, unos US$37.24. Ese consumo abarca alimentación, transporte, hospedaje, entradas y actividades recreativas. Sin embargo, la proporción entre pernoctantes y excursionistas es aún desconocida, lo que impide proyectar con precisión el derrame económico total del feriado. Esa métrica será determinante para evaluar si la estrategia cumplió su objetivo.

Más allá de los números agregados, el IHT apunta a una desconcentración deliberada del flujo turístico. Aunque destinos consolidados como Roatán, Tela, La Ceiba y Copán concentran históricamente la demanda en feriados, la campaña promueve activamente territorios con menor visibilidad: Olancho, Choluteca, Danlí, Intibucá, Comayagua, Siguatepeque y el Lago de Yojoa. Para quienes no pueden desplazarse largas distancias, se destacan opciones cercanas a Tegucigalpa como Valle de Ángeles, Santa Lucía y Cantarranas. El IHT también ha anunciado paquetes que integran transporte, alojamiento, alimentación y actividades, con el propósito de hacer más competitivo el producto turístico nacional frente a ofertas internacionales todo incluido. Dina Núñez, presidenta de la Asociación de Hoteles Preciosos de Honduras, ha reforzado ese mensaje instando a los ciudadanos a apoyar a los empresarios nacionales y a descubrir ciudades que normalmente permanecen fuera del radar del viajero local. El verdadero indicador de éxito no será el volumen de personas movilizadas, sino la ocupación hotelera sostenida, la duración de las estadías y la proporción del gasto que efectivamente llega a pequeños negocios y comunidades.