Voces de la sierra: cuando la literatura indígena conquista los grandes sellos editoriales
La primera novela en ayöök publicada por un sello internacional abre un debate sobre representación, autonomía cultural y el futuro de las lenguas originarias en México
Desde las alturas de la Sierra Norte de Oaxaca, donde las elevaciones superan los tres mil metros y los ríos descienden por cañones que históricamente han aislado a sus comunidades, emerge una de las expresiones literarias más significativas del México contemporáneo. El ayöök —conocido también como mixe— es una lengua…
Desde las alturas de la Sierra Norte de Oaxaca, donde las elevaciones superan los tres mil metros y los ríos descienden por cañones que históricamente han aislado a sus comunidades, emerge una de las expresiones literarias más significativas del México contemporáneo. El ayöök —conocido también como mixe— es una lengua que el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas clasifica dentro de la familia lingüística mixe-zoque, con seis variantes y aproximadamente 136 mil hablantes distribuidos en 25 municipios oaxaqueños. Su nombre lo dice todo: "gente de la lengua de las montañas". Hoy, esa lengua está encontrando nuevos cauces.
Mito Reyes, originario de Totontepec Mixe y doctor en literatura hispánica por el Colegio de San Luis, publicó su primera novela —Kopk Poj: El aliento de la montaña— bajo el sello Grijalbo de Penguin Random House, en el marco de la 37 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia. La obra, inspirada en Las Argonáuticas de Apolonio de Rodas, reinterpreta el viaje heroico desde una cosmovisión mixe: el protagonista es un músico oaxaqueño que busca comprender un don otorgado por la montaña sagrada de su comunidad. No es un gesto folclórico; es una operación literaria sofisticada que dialoga con la tradición clásica occidental sin rendirse ante ella.
Detrás de esta publicación hay una decisión editorial estratégica impulsada, en parte, por la pensadora mixe Yásnaya Elena Gil, quien convenció a la editorial de buscar manuscritos entre escritores de comunidades originarias. Grijalbo ha anunciado que el proyecto continuará con obras de autores zoques y tsotsiles, lo que convierte este lanzamiento en un punto de inflexión para la literatura en lenguas indígenas dentro del circuito editorial comercial. Para Reyes, sin embargo, la dimensión más urgente no es la visibilidad mediática, sino la transmisión del conocimiento en origen: miembro del Colectivo Mixe —un grupo interdisciplinario dedicado a investigar y difundir la cultura ayöök— imparte en su comunidad clases sobre historia, textiles, autogobierno y geografía propias. "Para conocer nuestra historia, debemos crear nuestra propia educación", afirma. "Si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará." En esa tensión entre el gran sello y la pequeña editorial comunitaria que el colectivo también sostiene, se juega algo más que un debate literario: se juega la continuidad de una civilización.