Ocupación hotelera costera en Tulum cae por debajo del 20% ante baja temporada prolongada
El sector espera recuperación para noviembre, pero advierte que la competitividad del destino depende también de mejoras estructurales en movilidad y servicios al visitante
Tulum atraviesa uno de sus periodos de menor actividad hotelera en años recientes. Los niveles de ocupación en sus propiedades costeras no superan el 20%, mientras que los hoteles operados bajo el esquema todo incluido registran cifras por debajo del 30%. Según datos del sector, esta contracción acumula una caída…
Tulum atraviesa uno de sus periodos de menor actividad hotelera en años recientes. Los niveles de ocupación en sus propiedades costeras no superan el 20%, mientras que los hoteles operados bajo el esquema todo incluido registran cifras por debajo del 30%. Según datos del sector, esta contracción acumula una caída de aproximadamente 10 puntos porcentuales desde mayo, en comparación con el mismo periodo del año anterior, y las proyecciones del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano anticipan que la tendencia se mantendrá durante septiembre y octubre.
Desde la perspectiva del C-Level hotelero, la recuperación no es una incógnita sino una variable de tiempo: noviembre marca históricamente el inicio de la temporada invernal, cuando la demanda internacional reactiva la ocupación y permite una recuperación gradual de las tarifas. Sin embargo, los líderes del sector han señalado que este ciclo representa también una ventana estratégica para atender rezagos estructurales que afectan la competitividad del destino. Entre los más urgentes figura la regulación del transporte local: la ausencia de un tarifario oficial para el servicio de taxi genera incertidumbre entre los visitantes y deteriora la percepción del destino en mercados de alto valor. Establecer precios claramente definidos y accesibles sería, según los operadores, un avance concreto hacia estándares de hospitalidad más competitivos a nivel internacional.
En paralelo, el entorno natural del destino muestra señales positivas. La disminución del sargazo en las playas de Tulum ha permitido que estas recuperen sus tonalidades características, un factor que incide directamente en la experiencia del visitante y en la narrativa que el destino proyecta hacia mercados emisores clave. Para Entorno y los actores del ecosistema turístico regional, la temporada alta que se aproxima no es únicamente un objetivo de ocupación: es una oportunidad para consolidar las condiciones operativas, de movilidad y de calidad que determinarán la posición competitiva de Tulum en el mediano plazo.