Asignación de megaevento turístico genera cuestionamientos sobre criterios de selección
La designación del Tianguis Turístico 2027 reabre debate sobre gobernanza en decisiones de política turística federal
Decisiones sobre la asignación de grandes eventos de promoción turística en México vuelven a colocar en el centro del debate público los criterios de selección utilizados por dependencias federales. El Tianguis Turístico, considerado el principal escaparate comercial de la industria turística nacional, reúne anualmente a los 32 estados del país…

Decisiones sobre la asignación de grandes eventos de promoción turística en México vuelven a colocar en el centro del debate público los criterios de selección utilizados por dependencias federales. El Tianguis Turístico, considerado el principal escaparate comercial de la industria turística nacional, reúne anualmente a los 32 estados del país con compradores, operadores, agencias y empresas tanto nacionales como internacionales, consolidándose como un encuentro fundamental para el desarrollo y promoción del turismo.
La sede de este evento representa una oportunidad económica significativa: el estado anfitrión recibe una bolsa superior a los 200 millones de pesos para la organización, además de acceso a contratos con patrocinadores. La edición de 2027 fue asignada a Puebla, decisión que generó análisis en torno a los factores considerados por la Secretaría de Turismo federal, entre ellos la calidad de instalaciones, conectividad, oferta de servicios turísticos y los compromisos asumidos por el gobierno estatal, así como los "apoyos complementarios" incluidos en la propuesta ganadora.
Esta designación ocurre en un contexto donde otros estados, como Guanajuato, también presentaban candidaturas respaldadas por infraestructura turística consolidada. El proceso de selección refleja dinámicas complejas en la toma de decisiones de política turística federal, donde confluyen consideraciones técnicas, estratégicas y políticas. Para analistas del sector, estos procesos requieren mayor transparencia en los criterios de evaluación y en los mecanismos de decisión, a fin de fortalecer la confianza en las instituciones responsables de la promoción turística nacional.