Conectividad aérea internacional define cada vez más la competitividad de los destinos caribeños. República Dominicana movió 12,976,913 pasajeros durante los primeros siete meses del año, conectando con 79 países a través de 137,158 operaciones aéreas que incluyen llegadas y salidas. Este volumen refleja la importancia estratégica del país como nodo de distribución regional y punto de acceso a mercados latinoamericanos.

Las operaciones aéreas se distribuyen de manera equilibrada entre salidas (50.5% del total, con 69,261 movimientos) y llegadas (67,897 movimientos), indicando una dinámica bidireccional de tráfico que beneficia tanto al turismo de entrada como a la conectividad de salida. Marzo emergió como el mes más activo con 21,606 operaciones, seguido de enero con 20,469 vuelos, mientras que julio cerró con 20,144 movimientos. Esta consistencia mensual entre 18,000 y 21,000 vuelos refleja la estabilidad operativa del sector.

Punta Cana consolidó su posición como principal terminal aérea del país con 52,317 movimientos (26,096 llegadas y 26,221 salidas), seguida por Las Américas con 28,610 operaciones y La Isabela con 25,106. Estos tres aeropuertos concentran la mayor parte del tráfico, aunque terminales regionales como Cibao, La Romana, Puerto Plata y El Catey contribuyen significativamente a la red de conectividad nacional.

La aviación comercial dominó el panorama operativo con 94,483 vuelos, representando el 68.8% del total de movimientos, mientras que la aviación general sumó 38,639 operaciones. Esta composición subraya el peso de las operaciones comerciales en la economía aeroportuaria dominicana. Para tomadores de decisiones en México y América Latina, estos datos ilustran cómo la inversión en infraestructura aeroportuaria y la facilitación de operaciones internacionales generan efectos multiplicadores en turismo, comercio y desarrollo económico regional.