Bacalar se posiciona como un destino turístico preferido ante la crisis del sargazo. Bacalar ha experimentado un notable aumento en su afluencia turística, alcanzando niveles de ocupación que oscilan entre el 95% y el 100%. Este fenómeno se debe a la ausencia de sargazo en sus aguas, lo que ha atraído a visitantes que buscan alternativas a las playas del norte de Quintana Roo, donde la macroalga ha tenido un impacto significativo. Hermes Gómez Koyoc, representante de la Cámara Nacional de Comercio en Bacalar, destacó que la Laguna de los Siete Colores se ha visto colmada de turistas en los últimos días. La situación en las playas del norte ha llevado a muchas familias a optar por el sur del estado, donde pueden disfrutar de un entorno más limpio y atractivo. Gómez Koyoc enfatizó que, aunque al inicio de la temporada la ocupación fue baja, el crecimiento en el número de visitantes ha sido muy positivo. La buena derrama económica generada en Bacalar permitirá a los negocios locales afrontar los desafíos de la temporada baja, y se espera que esta tendencia continúe en los próximos meses. Bacalar se perfila así como una alternativa viable dentro del Caribe mexicano, especialmente en un contexto donde el sargazo sigue afectando a otros destinos. Además, la situación ha llevado a agentes de viajes a redirigir a los turistas hacia destinos del Pacífico, donde la presencia de sargazo es mínima. Esta estrategia ha sido fundamental para mitigar el impacto económico en la región, que ha experimentado una disminución del 10% en la llegada de turistas al Caribe mexicano en lo que va del año. En este contexto, Bacalar no solo se beneficia de la situación actual, sino que también se establece como un destino estratégico para el turismo en México, ofreciendo una experiencia única y libre de sargazo en un momento crítico para la industria.