Volcán, maíz gigante y tradición: el fenómeno agrícola que define a un pueblo de Nayarit
Jala cultiva una variedad endémica de elote que alcanza medio metro de largo, heredera de minerales volcánicos y de siglos de conocimiento agrícola
Jala, municipio en Nayarit, concentra un fenómeno agrícola singular: el cultivo del maíz raza Jala, variedad endémica que produce mazorcas de entre 35 y 50 centímetros de longitud de forma habitual. Esta capacidad productiva no es casual. En 1870, la erupción del volcán Ceboruco depositó minerales en el valle que…

Jala, municipio en Nayarit, concentra un fenómeno agrícola singular: el cultivo del maíz raza Jala, variedad endémica que produce mazorcas de entre 35 y 50 centímetros de longitud de forma habitual. Esta capacidad productiva no es casual. En 1870, la erupción del volcán Ceboruco depositó minerales en el valle que transformaron el suelo en un medio excepcionalmente fértil, creando las condiciones para que esta raza de maíz alcanzara alturas entre 4 y 5 metros.
El primer registro documentado de esta variedad data de 1907, cuando se midió una mazorca de 55.9 centímetros en el mismo municipio. Desde entonces, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad ha reconocido este cultivo como patrimonio genético de Nayarit. Desde 1981, el concurso del elote más grande del mundo funciona como mecanismo de preservación y reconocimiento de los productores locales. En ediciones recientes, agricultores de Jala, Comulco y Coapan han presentado mazorcas que rondan los 45 a 49 centímetros ante jurados que miden cada ejemplar desde la base hasta el último grano. Este certamen ha trascendido lo agrícola: en 2024, el secretario de Agricultura federal asistió a la competencia y se comprometió públicamente con la preservación de la variedad.
La feria del elote, celebrada del 8 al 15 de agosto, integra el concurso agrícola con expresiones culturales que incluyen coronación de reina, bailes populares, exposiciones de vehículos antiguos y un corredor gastronómico. La festividad coincide con las celebraciones religiosas en honor a la Virgen de la Asunción, cuya basílica domina el centro del pueblo. Paralelamente, el volcán Ceboruco, que se eleva a 2,280 metros sobre el nivel del mar, representa otro atractivo regional. Aunque su última erupción ocurrió en 1870, mantiene actividad geotérmica visible en fumarolas y campos de lava solidificada. Las excursiones guiadas al cráter ofrecen vistas panorámicas de la Sierra Madre Occidental y permiten experimentar directamente el paisaje volcánico que originó la fertilidad del valle.
La gastronomía local orbita alrededor del maíz criollo en sus múltiples expresiones: esquites, gorditas, panqués y la cuala, postre elaborado con la leche del elote tierno. Durante la temporada de cosecha, los elotes asados en puestos de la avenida principal materializan la convergencia entre patrimonio agrícola, conocimiento ancestral y vida contemporánea de la región.
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