Escultura monumental redefine celebraciones de Día de Muertos en Estados Unidos
Una obra de 34 pies de altura, elaborada por artistas mexicanos, se convierte en símbolo de identidad cultural y diálogo transfronterizo
Escultura monumental de la Catrina, con 34 pies de altura, llegará a Oakland, California, para instalarse como protagonista del Festival de Día de Muertos durante octubre y noviembre. Se trata de la más alta de su tipo en Estados Unidos, marcando un hito en la proyección internacional del arte y…

Escultura monumental de la Catrina, con 34 pies de altura, llegará a Oakland, California, para instalarse como protagonista del Festival de Día de Muertos durante octubre y noviembre. Se trata de la más alta de su tipo en Estados Unidos, marcando un hito en la proyección internacional del arte y la identidad cultural mexicana.
La obra está siendo elaborada en Tultepec, Estado de México, por artistas locales y será trasladada en secciones debido a su magnitud. El proyecto representa más que una instalación artística: constituye una declaración cultural que conecta la tradición crítica de la iconografía mexicana con un símbolo de reconocimiento universal. La Catrina lucirá un vestido con la palabra "Bienvenidos" y tendrá los brazos extendidos, transmitiendo un mensaje de inclusión y pertenencia hacia la comunidad que asista al festival.
La figura tiene profundas raíces históricas en México. Originada en la obra del grabador José Guadalupe Posada como instrumento de crítica social, fue consolidada por Diego Rivera al incluirla en su mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central". Desde entonces, ha evolucionado de representación gráfica a símbolo de la cultura popular mexicana, trascendiendo fronteras y generaciones hasta convertirse en referente internacional de la estética del Día de Muertos.
Esta colaboración entre Oakland y artistas mexicanos refleja una tendencia creciente en Estados Unidos: la valorización del arte y la identidad cultural latinoamericana como elementos centrales en espacios de convivencia comunitaria. El Festival de Día de Muertos en Oakland, que cuenta con 31 años de historia, adquiere con esta iniciativa una nueva dimensión al fusionar arte monumental, turismo cultural y participación comunitaria en un contexto de diálogo transfronterizo.