Puebla consolida su posición como destino de turismo contemplativo con la apertura de un proyecto de hospitalidad que integra arquitectura minimalista y paisaje volcánico. Situado a dos horas de la Ciudad de México, 30 minutos de Puebla capital y 15 minutos de Cholula, el destino ofrece una experiencia de desconexión con vistas directas al Popocatépetl, respondiendo a la creciente demanda de viajeros que buscan experiencias en armonía con la naturaleza.

El proyecto ha sido concebido por Rodrigo Saavedra Pérez-Salas, arquitecto mexicano especializado en integrar la arquitectura residencial en contextos naturales complejos. Su enfoque en sostenibilidad y sensibilidad hacia el paisaje volcánico y boscoso de Puebla define la propuesta de diseño. Las cabañas de 28 metros cuadrados responden a un lenguaje minimalista y contemporáneo, utilizando concreto, acero y madera. Cada unidad maximiza la entrada de luz y las vistas panorámicas, creando una sensación de amplitud que disuelve las fronteras entre interior y exterior. Este enfoque arquitectónico no solo realza la belleza del paisaje, sino que también promueve una experiencia de hospedaje revitalizante que prioriza la contemplación sobre la acumulación de servicios.

Cada cabaña incluye amenidades diseñadas para la privacidad y el bienestar: jacuzzi privado al aire libre y chimenea de leña. El proyecto contempla un spa con sauna, zona de masajes y regaderas, así como un cine al aire libre donde los visitantes pueden disfrutar de proyecciones bajo el cielo poblano. Las actividades propuestas—caminatas, fogatas y exploración de la riqueza natural de la región—fomentan el contacto directo con el entorno, posicionando el destino como punto de partida para experiencias inmersivas en naturaleza.

Sostenibilidad y beneficio comunitario son pilares de la propuesta. A través de una iniciativa denominada "exit to community", el proyecto busca involucrar a las comunidades cercanas en la experiencia turística, promoviendo servicios y productos locales que generen beneficios compartidos para la región. Esta estrategia refleja una tendencia creciente en hospitalidad de lujo: la integración consciente del destino en su contexto económico y social, más allá de la mera extracción de valor turístico. La apertura reafirma el potencial de Puebla como destino para viajeros que valoran tanto el rigor del diseño como la responsabilidad ambiental y social.