Construcción de parques temáticos basados en franquicias de anime representa un giro estratégico en la industria del entretenimiento global. Un ambicioso complejo de entretenimiento valorado en 6 mil millones de euros, financiado por Arabia Saudita y desarrollado en Cergy-Pontoise al noroeste de París, incluirá tres parques temáticos, uno de ellos centrado en un universo de anime creado hace cuatro décadas. Este proyecto generará aproximadamente 22 mil empleos directos y contempla la construcción de hoteles, espacios culturales y zonas deportivas, marcando un hito en cómo la propiedad intelectual se convierte en infraestructura económica y turística.

La decisión responde a datos concretos sobre el comportamiento de consumo global. La industria del anime superó los 34 mil millones de dólares en 2024 con una tasa de crecimiento anual cercana al 10 por ciento, impulsada por streaming, videojuegos, mercancía y experiencias presenciales. Simultáneamente, la economía de experiencias avanza a un ritmo más acelerado que otros segmentos del entretenimiento, con consumidores destinando una mayor proporción de su gasto a actividades memorables. Los principales parques temáticos del mundo superaron los 500 millones de visitas en 2024, impulsados por nuevas atracciones basadas en propiedades intelectuales consolidadas. Este fenómeno no es aislado: franquicias como Super Nintendo World, Ghibli Park, Harry Potter Studio Tour y los complejos de Disney y Universal ya han demostrado la viabilidad de convertir universos audiovisuales en destinos físicos capaces de atraer millones de visitantes.

La franquicia elegida para este proyecto posee un alcance sin precedentes en la cultura popular internacional. Desde su debut en los años ochenta, ha vendido cientos de millones de unidades de manga y mantiene presencia constante en televisión, plataformas digitales, videojuegos y productos licenciados. Su valor económico trasciende la nostalgia: conecta con múltiples generaciones de consumidores y continúa ganando audiencias nuevas a través de plataformas de streaming. Mercados como América Latina, Europa y Estados Unidos mantienen demanda sostenida, posicionando al parque como atractivo turístico que se extiende más allá del mercado francés.

Para Arabia Saudita, este proyecto se alinea con su estrategia Vision 2030 de diversificación económica mediante turismo y entretenimiento. La iniciativa refleja cómo los gobiernos y fondos soberanos reconocen que las franquicias de entretenimiento funcionan como motores de viajes, consumo de mercancía, hospedaje y experiencias, más allá del simple consumo audiovisual. La transformación de contenido cultural en infraestructura turística representa un cambio estructural en cómo se valorizan y monetizan los activos creativos a escala internacional.