Vacunación masiva de fauna silvestre: el primer programa mundial contra la gripe aviar en aves
Un esfuerzo sin precedentes en Victoria busca proteger poblaciones de pingüinos mediante inmunización de campo
Más de 1,000 pingüinos pequeños han recibido su primera dosis de vacuna contra la gripe aviar en Victoria, marcando un hito en el programa de inmunización más ambicioso jamás dirigido a aves silvestres en estado natural. Este proyecto, coordinado por Phillip Island Nature Parks, representa la primera iniciativa de esta…

Más de 1,000 pingüinos pequeños han recibido su primera dosis de vacuna contra la gripe aviar en Victoria, marcando un hito en el programa de inmunización más ambicioso jamás dirigido a aves silvestres en estado natural. Este proyecto, coordinado por Phillip Island Nature Parks, representa la primera iniciativa de esta magnitud a nivel mundial, enfrentando desafíos logísticos sin precedentes en el manejo de fauna silvestre.
Capturar y vacunar aves de apenas 30 centímetros de largo requiere precisión quirúrgica en la operación. Los pingüinos, que regresan a sus madrigueras cada noche, son conducidos a corrales temporales donde equipos altamente especializados administran la vacuna H5N1. El proceso incluye pesaje, medición y microchipaje de cada individuo antes de su liberación. Se espera que aproximadamente 5,000 aves en Phillip Island y St Kilda reciban dos dosis, con la segunda aplicación programada tres semanas después de la primera.
La urgencia del programa responde a detecciones recientes de gripe aviar en la población local, incluido un caso confirmado en un pingüino pequeño. Un informe del Instituto Arthur Rylah advirtió que estos animales requerirían 10 semanas para alcanzar inmunidad máxima, lo que significa que la vacunación tardía podría resultar inefectiva si el virus se propaga rápidamente. En escenarios críticos, se estima que hasta 16,000 pingüinos podrían morir antes de lograr cobertura inmunológica suficiente. Casos adicionales han sido reportados en otras regiones: Australia del Sur confirmó un caso en la Isla Canguro, mientras que Tasmania registró 51 muertes de pingüinos presuntamente causadas por el virus.
Los pingüinos pequeños, la especie más diminuta de su género, habitan exclusivamente en el sur de Australia y Nueva Zelanda. Aunque no están clasificados como amenazados bajo leyes ambientales federales, evaluaciones nacionales de riesgo los categorizan como de "muy alto riesgo" frente a la gripe aviar. Su naturaleza colonial y la interacción con otras aves marinas portadoras del virus los expone a contagio acelerado. La población de Phillip Island asciende a aproximadamente 40,000 aves, cuyo "desfile nocturno" atrae a 700,000 visitantes anuales y genera significativo impacto económico regional.
Autoridades reconocen que la vacunación es una herramienta de mitigación, no una solución definitiva. La bioseguridad efectiva sigue siendo fundamental en la contención del virus. Expertos advierten que las vacunas no serían efectivas para muchas otras especies silvestres en riesgo, lo que subraya la particularidad de este programa dirigido específicamente a una población vulnerable y culturalmente significativa para Victoria.


