Córdoba y Ciudad de México encontraron un punto de convergencia inesperado cuando la diseñadora Juana Martín —primera mujer española en integrar el calendario oficial de la Haute Couture Week de París— eligió la capital mexicana como escenario para presentar su colección Spring/Summer 2026. Bajo el nombre 'Folclore', la propuesta nació como un homenaje a la fuerza de las raíces populares y la artesanía compartida entre dos culturas que, históricamente, han dialogado con más profundidad de lo que suele reconocerse.

Inspirándose en figuras que cruzaron el Atlántico y dejaron huella en el imaginario colectivo mexicano —Lola Flores, Juanita Reina, Carmen Sevilla—, Martín reinterpretó la tradición andaluza desde una mirada de vanguardia: transformó la memoria cultural en siluetas contemporáneas donde el bordado artesanal, el movimiento del flamenco y la identidad popular conviven sin nostalgia. La presencia de los bailaores Ismael Fernández y Sonia Olla, exponentes del flamenco contemporáneo y miembros del colectivo Los Ricos, dotó a la velada de una dimensión performativa que subrayó la naturaleza viva —no museográfica— de esta tradición.

Más allá del desfile en sí, la elección de Ciudad de México como sede internacional del showroom de la firma habla de un reposicionamiento estratégico: México se consolida como plaza de primer orden para la alta moda europea que busca interlocutores sofisticados fuera del circuito tradicional París-Milán-Nueva York. 'Folclore' no fue únicamente una colección; fue una declaración sobre cómo la identidad cultural —cuando se trabaja con rigor y honestidad creativa— trasciende fronteras y genera conversaciones que ninguna campaña publicitaria podría fabricar.