Artesanía oaxaqueña transforma la muerte en fantasía festiva con madera de copal

Desde San Martín Tilcajete, una familia de artesanos oaxaqueños reinterpreta uno de los imaginarios más profundos de la cultura mexicana: la relación entre los vivos y los muertos. La exposición "Recuerdos en copal", presentada en el Museo Estatal de Artes Populares de San Bartolo Coyotepec, convierte un panteón imaginario en escenario de alta fantasía, donde calaveras talladas en madera de copal danzan entre el humor, el color y la tradición festiva que José Guadalupe Posada popularizó hace más de un siglo.

Detrás de cada pieza existe un proceso artesanal que va mucho más allá del tallado. Efraín Fuentes y su esposa Silvia Gómez han dedicado años al estudio de materiales, técnicas decorativas y lenguajes cromáticos que distinguen a las tallas de San Martín Tilcajete como una de las expresiones más reconocidas de la plástica popular oaxaqueña. Su trabajo no replica la tradición: la expande. Junto a sus cuatro hijos —Eros, Dulce, Emmanuel y Estrella—, han llevado estas piezas a centros culturales en Nueva York, Washington D.C., Boston, Chicago y Austin, consolidando un circuito internacional para el arte popular mexicano que trasciende el folclor y dialoga con audiencias contemporáneas.

"Recuerdos en copal" propone una lectura lúdica y filosófica de la muerte: los personajes de la vida cotidiana se proyectan hacia una dimensión onírica donde el humor y la elegancia coexisten. En un momento en que el mercado global del arte popular mexicano atraviesa un proceso de revalorización, esta muestra representa algo más que una exhibición estacional vinculada al Día de Muertos. Es evidencia de que la artesanía de autor —aquella que combina herencia familiar, investigación técnica y visión creativa propia— está redefiniendo los límites entre el arte popular y la expresión contemporánea.