Visita papal genera movilización sin precedentes en controles migratorios y fronterizos peruanos
Migraciones y Mincetur coordinan operativo integral para gestionar flujo de fieles y visitantes internacionales
Perú se prepara para una movilización sin precedentes en sus puntos de acceso. La próxima visita papal, programada del 11 al 16 de noviembre, ha activado un operativo coordinado entre Migraciones y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo para fortalecer controles en aeropuertos, fronteras terrestres y puertos del país.…

Perú se prepara para una movilización sin precedentes en sus puntos de acceso. La próxima visita papal, programada del 11 al 16 de noviembre, ha activado un operativo coordinado entre Migraciones y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo para fortalecer controles en aeropuertos, fronteras terrestres y puertos del país. El itinerario abarcará Lima, Chiclayo, Pucallpa y Cusco, lo que anticipa un flujo significativo de fieles y turistas tanto nacionales como internacionales.
Luis Yunis Herrera, superintendente nacional de Migraciones, lidera las reuniones de trabajo para garantizar un control migratorio efectivo y seguro. El Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, como principal punto de acceso aéreo, será sometido a un refuerzo operativo ante la expectativa de un aumento considerable de pasajeros. Simultáneamente, los controles fronterizos en Tumbes y Puno han sido identificados como puntos críticos, dada la posibilidad de un incremento de viajeros que ingresen por tierra. La coordinación incluye la evaluación de mecanismos adicionales y el fortalecimiento de la capacidad de respuesta en estas zonas.
Sector hotelero, transporte y servicios turísticos se encuentran en plena preparación para acoger a los visitantes. La Conferencia Episcopal Peruana ha enfatizado la necesidad de prepararse adecuadamente para recibir a peregrinos que se trasladarán desde diversas regiones del país y desde el extranjero. Este operativo representa un desafío logístico integral que requiere coordinación entre múltiples instituciones públicas y privadas para asegurar que la llegada de miles de personas se lleve a cabo de manera fluida y segura. El cambio en las fechas de la visita, con llegada programada para el 11 de noviembre por la tarde y partida el 16, responde a compromisos previos del pontífice en Roma.


