Gobernanza colaborativa: destinos turísticos mexicanos adoptan modelo de corresponsabilidad
Gobiernos, iniciativa privada y sociedad civil integran organismos de gestión para repensar la sostenibilidad del turismo en zonas maduras
Destinos turísticos consolidados en México transitan hacia modelos de gobernanza que desplazan las decisiones unilaterales por esquemas de corresponsabilidad entre actores públicos, privados, académicos y sociales. Este cambio responde a la necesidad de alinear el crecimiento turístico con criterios de sustentabilidad ambiental y ordenamiento territorial en zonas que han alcanzado…

Destinos turísticos consolidados en México transitan hacia modelos de gobernanza que desplazan las decisiones unilaterales por esquemas de corresponsabilidad entre actores públicos, privados, académicos y sociales. Este cambio responde a la necesidad de alinear el crecimiento turístico con criterios de sustentabilidad ambiental y ordenamiento territorial en zonas que han alcanzado niveles significativos de madurez operativa.
En el caso de Cancún, la Secretaría de Turismo de Quintana Roo ha impulsado la creación de un organismo de gestión que abarcará más de mil hectáreas, incluyendo la Zona Hotelera y Tajamar. La estructura contempla ocho vocalías que representarán equilibradamente a sectores privado, académico, social y ambiental, con dos representantes cada uno. El proceso de integración, cuya formalización se anticipa para septiembre, ha generado respuesta en el sector, con alrededor de seis expedientes completos recibidos hasta el momento. Este enfoque busca superar la fragmentación de decisiones que históricamente ha caracterizado la gestión de grandes destinos turísticos.
Entre las funciones centrales del nuevo organismo destaca la elaboración de un Plan de Manejo integral que coordinará turismo con ordenamiento territorial, incorporando criterios de regeneración de ecosistemas, infraestructura y desarrollo de nuevos productos. La iniciativa refleja una visión de largo plazo que reconoce que el crecimiento turístico debe coexistir con condiciones ambientales y sociales viables. En este contexto, proyectos inmobiliarios de escala significativa —como desarrollos que combinan vivienda y oferta hotelera en zonas de alto valor ecológico— requieren ahora de evaluación multisectorial, evidenciando la transición hacia una gestión más compleja y participativa del desarrollo urbano-turístico en México.

