Estudios arqueológicos de envergadura comenzarán sobre un descubrimiento significativo en Cinatalapa, Chiapas, que incluye 13 ofrendas y 179 piezas prehispánicas localizadas a 20 metros de profundidad en una caverna. El hallazgo, efectuado entre enero y junio, representa un avance importante para la comprensión de las civilizaciones que habitaron la región durante el período clásico tardío, aproximadamente entre los años 600 y 900 de nuestra era.

Según los análisis preliminares basados en la iconografía observada, las piezas incluyen representaciones del monstruo de la tierra y figuras humanas talladas en estalactitas y estalagmitas modificadas por manos prehispánicas. El Instituto Nacional de Antropología e Historia ha diseñado un protocolo de investigación que comprende estudios de vuelo LiDAR, escaneo tridimensional y análisis detallado de los contenidos de urnas y cajetes. La presencia de vestigios de carbón en las vasijas permitirá establecer con mayor precisión la cronología de estos artefactos mediante datación radiométrica.

Este descubrimiento refleja la importancia de la colaboración entre actores locales y instituciones de investigación. El hallazgo fue identificado inicialmente por un guía local que notificó al INAH, demostrando cómo el conocimiento comunitario contribuye a la preservación del patrimonio cultural. Los estudios en curso profundizarán en la comprensión de las prácticas rituales, patrones de asentamiento y dinámicas sociales de las poblaciones que utilizaron este espacio sagrado hace más de mil años, ampliando el conocimiento sobre la diversidad cultural prehispánica de Mesoamérica.