Tradición gastronómica: el pan de muerto como protagonista de la temporada en la capital
Un festival artesanal reúne más de 100 productores de todo el país para celebrar uno de los símbolos culinarios del Día de Muertos
Tradición gastronómica mexicana converge en un evento que posiciona al pan de muerto como protagonista indiscutible de la temporada. El Festival Artesanal de Café, Chocolate y más dedica una edición especial a este emblemático pan, que trasciende su rol ceremonial en las ofrendas para consolidarse como un objeto de deseo…

Tradición gastronómica mexicana converge en un evento que posiciona al pan de muerto como protagonista indiscutible de la temporada. El Festival Artesanal de Café, Chocolate y más dedica una edición especial a este emblemático pan, que trasciende su rol ceremonial en las ofrendas para consolidarse como un objeto de deseo culinario anticipado por los capitalinos.
Más de 100 productores artesanales de diversas regiones del país participarán en el evento, representando la geografía gastronómica mexicana: Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Querétaro. Esta convergencia garantiza una experiencia de diversidad sin precedentes, donde coexisten interpretaciones regionales del pan de muerto junto con platillos tradicionales mexicanos y propuestas de cocina italiana y coreana, reflejando la polinización culinaria contemporánea.
El evento estructura su programación alrededor de actividades que elevan la experiencia más allá de la degustación: un Concurso al Mejor Pan de Muerto que reconoce la maestría artesanal, un certamen para elegir la mejor Catrina que conecta con la iconografía de la festividad, y rifas que generan un ambiente de celebración colectiva. Esta arquitectura programática transforma el festival en un espacio de encuentro cultural donde la gastronomía actúa como vehículo de identidad.
Ubicado en Jalapa 38, colonia Roma Norte, el festival aprovecha la accesibilidad del espacio urbano: a una cuadra de la estación de Metrobús Insurgentes de la Línea 1 y a dos cuadras de la estación Durango. La accesibilidad geográfica democratiza la experiencia, permitiendo que la celebración trascienda círculos exclusivos para convertirse en un fenómeno de participación masiva en la capital.
