Muerte de un porteador en la ruta hacia Machu Picchu ha generado una investigación sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento de Gabriel Ríos Mamani, un trabajador de 49 años que colapsó a más de 4,000 metros de altitud. El cuerpo fue hallado sin vida en la madrugada del 18 de agosto en Warmiwañusca, un punto crítico de la ruta que presenta condiciones climáticas extremas y demanda física severa.

Su familia denuncia abandono durante la emergencia médica. Según testimonios de los hijos de Ríos Mamani, cuando el porteador presentó problemas de salud en medio de la expedición, quienes lo acompañaban priorizaron el transporte del equipaje de los turistas sobre la asistencia inmediata. William Ríos Mamahuilca, hijo del fallecido, expresó que se enteraron de la muerte un día después de ocurrida y que al llegar al sitio no encontraron representantes de la agencia responsable. "Ellos lo han abandonado en el camino. Han preferido su carga dejando a mi padre botado en el camino como si fuera cualquier cosa", declaró.

Investigaciones en curso revelan un panorama preocupante sobre regulaciones laborales en el sector turístico de montaña. Autoridades policiales de Cusco han iniciado pesquisas sobre las responsabilidades de la empresa empleadora, aunque aún no se ha determinado formalmente la causa del deceso. El jefe policial a cargo sugirió que factores distintos al clima podrían estar involucrados, señalando la necesidad de esclarecer si hubo negligencia en la atención de emergencias médicas.

Este caso expone una brecha crítica en la protección de trabajadores en expediciones de alto riesgo. Para directivos del sector turístico en México y América Latina, el incidente plantea interrogantes fundamentales sobre protocolos de seguridad, capacitación en primeros auxilios, ratios de supervisión y responsabilidades legales de las agencias. La falta de pronunciamiento oficial de la empresa empleadora ha intensificado el escrutinio público y generado llamados a fortalecer regulaciones sobre bienestar laboral en entornos de montaña, donde las condiciones extremas requieren estándares de protección más rigurosos que en otras industrias.