Danza tradicional y práctica escénica contemporánea dialogan en un encuentro que busca redefinir cómo entendemos el patrimonio vivo en México. La Dirección de Danza de la UNAM organiza este evento como una plataforma transdisciplinaria que reconoce la transformación constante de las tradiciones culturales, especialmente en contextos marcados por la migración y la globalización.

La programación estructura el diálogo en cinco ejes temáticos: Ritual y contemporaneidad, La danza como festejo y éxtasis en común, Herencia y futuro, Defender la identidad dentro de la lógica de la globalidad y Diásporas danzadas. Cada eje explora la relevancia de las prácticas tradicionales como expresiones vivas, la celebración comunitaria, el patrimonio cultural dinámico y los procesos migratorios que reconfiguran las identidades. Claudia Lavista, directora de Danza UNAM, subraya que las tradiciones en México no son estáticas: "La danza es un patrimonio vivo que está en constante transformación. Si observamos el Día de Muertos en Oaxaca, notamos que ha evolucionado significativamente en los últimos años, influenciado por diversos elementos que emergen de la migración. Este patrimonio no se exhibe únicamente en museos, se vive en el cuerpo".

Más allá de las funciones escénicas, el evento incorpora talleres, laboratorios, conversatorios y proyecciones cinematográficas que profundizan en estas intersecciones. Una interpretación histórica del juego de pelota y performances musicales complementan la propuesta, consolidando el encuentro como un espacio donde la danza funciona simultáneamente como práctica ancestral, expresión contemporánea y acto de resistencia identitaria. En un momento donde la homogeneización cultural avanza, iniciativas como esta reafirman que las tradiciones permanecen como territorios de significado, transformación y pertenencia.