Turismo de alto valor redefinió el perfil del visitante internacional en Sudamérica
Estudios recientes revelan que los viajeros internacionales extienden sus estancias y aumentan su gasto promedio, marcando una recuperación económica superior a niveles prepandemia
Visitantes internacionales en Sudamérica están redefiniendo el modelo de turismo receptivo con patrones de comportamiento que prioriza la calidad sobre el volumen. Un estudio regional de 2025 documenta que los turistas extranjeros permanecen en promedio 10 noches y generan un gasto promedio de USD 1,232 por viaje, excluyendo pasajes aéreos.…

Visitantes internacionales en Sudamérica están redefiniendo el modelo de turismo receptivo con patrones de comportamiento que prioriza la calidad sobre el volumen. Un estudio regional de 2025 documenta que los turistas extranjeros permanecen en promedio 10 noches y generan un gasto promedio de USD 1,232 por viaje, excluyendo pasajes aéreos. Estas métricas adquieren relevancia estratégica cuando se considera que, aunque los arribos internacionales representan el 78% de los volúmenes prepandemia, las divisas generadas superan en 14% los registros de 2019, indicando un cambio fundamental en el valor económico por visitante.
El comportamiento de planificación de estos viajeros refleja una tendencia hacia la autonomía y la decisión de última hora. El 84% de los turistas adquirió sus servicios con menos de cuatro meses de anticipación, mientras que el 67% optó por contratar cada componente de su viaje de manera independiente. Este patrón sugiere una audiencia sofisticada que valora la flexibilidad y la personalización de experiencias, rechazando los paquetes estandarizados en favor de itinerarios autogestionados que responden a intereses específicos.
Actividades experienciales dominan la composición de los viajes. Prácticamente la totalidad de los visitantes (98%) participa en experiencias gastronómicas, mientras que el 96% se involucra en actividades culturales que incluyen recorridos urbanos, sitios arqueológicos y espacios museísticos. Las compras de artesanías y productos locales atraen al 87%, seguidas por entretenimiento (76%), actividades de naturaleza (52%) y turismo de aventura (46%). Este perfil multidimensional de consumo experiencial contrasta con modelos anteriores centrados en atracciones singulares.
Motivaciones de viaje y composición demográfica revelan segmentación clara. Las vacaciones representan el 65% de los viajes, seguidas por negocios (17%) y visitas familiares (13%). En cuanto a estructura de grupo, el 40% viaja en solitario, el 24% acompañado de amigos o familia sin menores, y el 23% en pareja. Esta diversificación de perfiles de viajero abre oportunidades para estrategias de marketing segmentado y desarrollo de servicios especializados que van más allá de la oferta tradicional de destinos concentrados. La distribución territorial muestra concentración en centros principales, pero la creciente demanda por experiencias de naturaleza, bienestar y turismo comunitario señala una oportunidad para descentralizar beneficios económicos hacia regiones secundarias, un aprendizaje relevante para decisores de política turística en toda América Latina.
Sigue leyendo
Destinos TurísticosGeografía del café de altura: cómo la niebla y el suelo volcánico definen un terroir mexicano
Destinos TurísticosConectividad transfronteriza: autobuses de largo recorrido expanden rutas México-Estados Unidos
Destinos Turísticos