Precipitaciones intensas en la región de Cusco han desencadenado una emergencia en la comunidad de Huayllabamba, ubicada en el distrito de Machupicchu Pueblo, provincia de Urubamba. Un huaico arrasó una vivienda, dejando a una familia en situación de vulnerabilidad, mientras que un puente crítico de la zona presenta alto riesgo de colapso. El deslizamiento de tierra ha afectado también una de las principales rutas de acceso a Machu Picchu, lo que obligó a las autoridades locales a implementar restricciones temporales al tránsito peatonal en el área.

El fenómeno climático provocó un aumento significativo en el caudal de los ríos Aguas Calientes y Alcamayo, generando deslizamientos en varios puntos del distrito. Las condiciones de seguridad comprometidas han impactado directamente a turistas que recorrían el Camino Inca, evidenciado en registros que muestran a visitantes expuestos a lluvia intensa durante su trayecto hacia el santuario arqueológico. La municipalidad de Machupicchu Pueblo activó medidas urgentes ante la magnitud de los daños, incluyendo la evaluación de infraestructura crítica y la gestión de asistencia para poblaciones afectadas.

La Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres llevará a cabo una Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) para identificar afectaciones y establecer requerimientos de asistencia para familias damnificadas. Paralelamente, la municipalidad gestiona bienes de ayuda humanitaria y monitorea de cerca las condiciones de la zona ante la posibilidad de nuevas precipitaciones. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo activó un monitoreo constante para proteger a los turistas, en respuesta a la suspensión temporal de la Red de Caminos Inka de Machupicchu, en coordinación con instituciones competentes para garantizar la seguridad de visitantes.

Los residentes locales han solicitado intervención acelerada de autoridades para inspeccionar el área, implementar medidas preventivas y atender a familias afectadas. Este evento refleja la vulnerabilidad de infraestructura turística y de transporte en zonas de alta altitud ante eventos climáticos extremos, un desafío creciente para la gestión del riesgo en regiones andinas.