Instituciones especializadas en arqueología e hidrología han formalizado un convenio para crear el primer atlas comprehensivo de sitios arqueológicos sumergidos en México. Esta colaboración entre la Subdirección de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Centro Investigador del Sistema Acuífero de Quintana Roo representa dos décadas de trabajo conjunto en la documentación de formaciones subacuáticas que albergan evidencia material de civilizaciones prehispánicas.

Bajo la dirección de la arqueóloga Helena Barba-Meinecke, el Atlas Arqueológico Subacuático integrará información sobre cenotes, cuevas inundadas y semiinundadas, así como otros cuerpos de agua continentales en todo el territorio nacional. Hasta el momento, los equipos han documentado 100 sitios distribuidos en 103 contextos arqueológicos: 53 localizados en cenotes y 50 en formaciones de cuevas inundadas o semiinundadas, de los cuales 22 presentan evidencia de significancia arqueológica relevante. Este mapeo sistemático responde a la necesidad de establecer un registro científico que permita la protección efectiva del patrimonio cultural subacuático, frecuentemente vulnerable a la degradación y el saqueo.

Más allá de la conservación, esta iniciativa abre perspectivas para la investigación académica y el desarrollo de modelos de turismo sostenible en regiones como Quintana Roo, donde la densidad de sitios sumergidos es particularmente alta. El proyecto se inscribe en una estrategia más amplia de localización, registro, investigación y difusión de bienes culturales en ambientes acuáticos, reconociendo que estas formaciones geológicas constituyen archivos vivos de la historia mesoamericana y requieren protocolos especializados de estudio y preservación.