Máscaras rituales de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Tlaxcala y Sonora comparten espacio con las de luchadores icónicos en una exposición que trasciende lo meramente visual para interrogar cómo la máscara opera como instrumento de transformación identitaria en México. La muestra, presentada en el Museo de la Indumentaria Mexicana de la Universidad del Claustro de Sor Juana, reúne 32 piezas de la Colección Luis Márquez Romay junto con 16 máscaras originales de figuras legendarias del ring, cedidas por el Museo de la Lucha Libre Mexicana.

La convergencia entre una máscara de danza tradicional, carnaval o ritual y una de lucha libre no reside únicamente en su forma, sino en su función antropológica: ambas permiten que quien las porta abandone momentáneamente su identidad cotidiana para encarnar figuras que persisten en la memoria colectiva. Las piezas exhibidas representan diablos, viejos, animales, conquistadores y seres sobrenaturales, cada una vinculada a momentos específicos del calendario ritual comunitario. Armando Valdivieso, curador responsable de la colección, enfatiza que estas máscaras deben interpretarse en su contexto ceremonial, no como simples personajes descontextualizados.

La propuesta curatorial establece un puente entre expresiones rituales ancestrales y uno de los fenómenos más emblemáticos de la cultura popular contemporánea. Tanto el danzante como el luchador experimentan una metamorfosis simbólica al colocarse la máscara: El Hijo del Santo, Blue Demon Jr., Atlantis, Místico y Espectro Jr. —figuras cuyas máscaras se exhiben— funcionan como arquetipos colectivos análogos a los personajes de las danzas tradicionales. La diversidad regional de las piezas demuestra que no existe una única 'máscara mexicana', sino múltiples interpretaciones locales de cómo representar lo sagrado, lo festivo y lo sobrenatural.

La exposición permanecerá abierta hasta el 9 de octubre. El 26 de agosto, como parte de la Noche de Museos en El Claustro, se realizará un conversatorio con el coleccionista Mauricio Limón, la maestra Martha Ríos Basurto y el curador Valdivieso, ofreciendo una oportunidad para profundizar en la riqueza cultural que estas máscaras representan en la construcción de identidades colectivas mexicanas.