Cádiz fue objeto de una reinterpretación radical de su pasado a través de una obra monumental publicada en 1690 por el fraile Jerónimo de la Concepción. Titulada 'Emporio del Orbe, Cádiz ilustrada', esta composición de más de 720 páginas impresa en Ámsterdam se convirtió en la única historia completa de la ciudad durante la Edad Moderna, estructurada en dos partes y ocho libros. La primera sección se dedica a los orígenes sagrados con atribuciones sorprendentes, mientras que la segunda examina los eventos posteriores a la conquista católica, incluyendo la fundación de conventos y sucesos subsecuentes. Según Arturo Morgado, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Cádiz y prologuista de la reedición de 2003, esta última sección representa el aporte más relevante de la obra.

El relato de fray Jerónimo está poblado de epopeyas fantásticas que adornan el pasado antiguo de la ciudad portuaria. Para el fraile, Cádiz fue pionera en el uso de la miel, descubrió América mucho antes de las expediciones atlánticas conocidas, inventó el ariete, fue la primera en enterrar a sus muertos y se destacó en la construcción de muros de piedra. Entre todas estas teorías, la más audaz es la afirmación de que los Reyes Magos partieron en barco desde Gades dos años antes del nacimiento de Jesucristo, o que este último era descendiente de una mujer gaditana que se casó con Matatías, antepasado de la Virgen María. El fraile incluso desarrolló un árbol genealógico para sustentar esta última afirmación, argumentando que 'no hay implicación, o indecencia alguna, en que Cristo N. S. traiga su origen de mujer Gentil Gaditana'.

Este enfoque historiográfico no era aislado ni novedoso para la época. Durante los siglos XVI a XVIII, era común la creación de corografías, un género especializado en relatar la historia de localidades específicas que gozó de gran popularidad. Morgado señala que quienes escribían en este estilo estaban profundamente interesados en destacar la grandeza de sus ciudades, frecuentemente apoyándose en cronicones y reinterpretaciones de fuentes históricas que enriquecían sus narrativas. La obra de fray Jerónimo de la Concepción ejemplifica cómo la historiografía local del período moderno funcionaba como instrumento de construcción de identidad cívica, transformando leyendas y especulaciones en narrativa fundacional que perduraría en la memoria colectiva. El Ayuntamiento de Cádiz ha reconocido esta influencia al utilizarla como referencia para su programa cultural 'Orgullos@s de Nuestra Historia', que en su tercera edición se enfoca en los siglos XV al XVIII, período en el que la ciudad se consolidó como importante puerto comercial internacional.