Ciclos estacionales del sargazo en el Caribe mexicano: patrones cambiantes y desafíos de gestión costera
Quintana Roo registra descenso en la presencia de macroalgas tras alcanzar máximos históricos, pero anticipa cambios en cronología futura
Presencia de sargazo en el Caribe mexicano ha iniciado una fase de retracción gradual tras alcanzar su punto máximo entre junio y julio. Datos del Centro de Monitoreo de Sargazo en Quintana Roo proyectan un descenso considerable durante septiembre y octubre, con recales mínimos esperados para noviembre y diciembre. Sin…

Presencia de sargazo en el Caribe mexicano ha iniciado una fase de retracción gradual tras alcanzar su punto máximo entre junio y julio. Datos del Centro de Monitoreo de Sargazo en Quintana Roo proyectan un descenso considerable durante septiembre y octubre, con recales mínimos esperados para noviembre y diciembre.
Sin embargo, los patrones de comportamiento de esta macroalga sugieren transformaciones significativas en su ciclo estacional. Se anticipa que en 2027 el arribo de sargazo inicie más temprano de lo observado históricamente, comenzando desde enero en lugar de abril o mayo, como había ocurrido en años anteriores. Este fenómeno de variabilidad ha sido documentado durante aproximadamente 12 años, reflejando cambios en las dinámicas oceanográficas del Atlántico Norte y el Golfo de México.
Distribución geográfica del sargazo en la costa de Quintana Roo permanece errática. Mientras Playa del Carmen ha experimentado mejoras significativas, zonas como Tulum y Mahahual enfrentan acumulaciones persistentes. Puerto Morelos, que había estado libre de sargazo recientemente, ha registrado nuevo arribo. En la zona norte, el semáforo rojo en playas disminuyó de 30 a 22 en el período de dos semanas; actualmente 17 playas están en semáforo naranja, 13 en amarillo, 45 en verde y tres están libres. En contraste, la zona sur mantiene 30 playas en semáforo rojo sin cambios significativos.
Volúmenes detectados este año alcanzan magnitudes sin precedentes. Centro de Monitoreo identificó hasta 54 millones de toneladas de sargazo en tránsito desde África hacia el Golfo de México, con entre cuatro y cinco millones de toneladas frente al Caribe mexicano. De estas, aproximadamente 400 mil a 500 mil toneladas se ubicaban en proximidad costera, aunque solo entre el 5% y el 10% logró arribar efectivamente a las playas. Estos datos subrayan la complejidad de los sistemas de transporte oceánico y la necesidad de estrategias adaptativas de gestión costera a largo plazo.


