Festivales dedicados a honrar tradiciones mexicanas se posicionan como motores de atracción turística de magnitud considerable. En su vigésima edición, un evento de estas características proyecta recibir aproximadamente 52 mil visitantes durante los días de celebración de Día de Muertos, consolidándose como una de las manifestaciones culturales más relevantes del país.

Esta edición contará con la participación de 127 artistas y 78 funciones que representarán la diversidad cultural de una región mexicana invitada especialmente. La programación incluye tres talleres y cinco instalaciones artísticas que reflejan expresiones de distintas generaciones y comunidades. La convergencia de manifestaciones gastronómicas, artesanales y artísticas crea un espacio donde la memoria y las expresiones culturales se entrelazan para honrar una tradición reconocida por la UNESCO como patrimonio inmaterial de la humanidad.

En dos décadas de celebración, estos festivales han acumulado más de 800 mil visitantes y han contado con la participación de más de 15 mil artistas y portadores de tradiciones provenientes de 12 estados de la República, presentando más de 6 mil 400 expresiones culturales distintas. Este crecimiento refleja cómo las celebraciones culturales se han convertido en catalizadores de experiencias turísticas que trascienden el entretenimiento para convertirse en encuentros con la identidad nacional.

La expansión de infraestructura hotelera acompaña este crecimiento en la demanda turística. Los destinos que albergan estas celebraciones han experimentado incrementos significativos en su capacidad de alojamiento, con la adición de cientos de habitaciones en resorts de la región. Esta inversión en infraestructura refleja la confianza del sector en la sostenibilidad de estos flujos turísticos y la relevancia económica de las manifestaciones culturales como generadoras de valor en destinos consolidados.