Sargazo en el Caribe Mexicano alcanza cifras históricas sin precedentes
Quintana Roo enfrenta crisis ambiental con más de 100 mil toneladas recolectadas y proyecciones alarmantes para el cierre del año
Más de 100 mil toneladas de sargazo han sido recolectadas en las costas de Quintana Roo, marcando un récord histórico negativo que está transformando las dinámicas turísticas y ambientales del Caribe Mexicano. Según reportes oficiales del estado, la cifra acumulada asciende a 104 mil 700 toneladas, con proyecciones que anticipan…

Más de 100 mil toneladas de sargazo han sido recolectadas en las costas de Quintana Roo, marcando un récord histórico negativo que está transformando las dinámicas turísticas y ambientales del Caribe Mexicano. Según reportes oficiales del estado, la cifra acumulada asciende a 104 mil 700 toneladas, con proyecciones que anticipan al menos 130 mil toneladas para el cierre del año, representando un incremento del 35% comparado con 2025, cuando se registraron 96 mil toneladas. Estos números contrastan drásticamente con años anteriores, cuando las recolecciones máximas oscilaban entre 40 y 50 mil toneladas.
La "marea marrón" abarca prácticamente la totalidad de los 1 mil 176 kilómetros de costas del estado. De los 140 puntos monitoreados diariamente, la situación es crítica en las principales zonas turísticas: Tulum, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Cancún (Zona Norte) y Mahahual (Zona Sur) reportan presencia significativa del alga. Únicamente seis sitios permanecen limpios: una pequeña porción de la Isla de Holbox, Isla Contoy, Isla Blanca, Banco Chinchorro Norte y Banco Chinchorro Sur. Lo que históricamente era un fenómeno estacional ha mutado en un problema permanente; el arribo masivo comenzó desde el 5 de enero, anticipándose respecto a años anteriores, y la temporada libre de sargazo prácticamente ha desaparecido del calendario regional.
Para enfrentar esta crisis sin precedentes, el Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo del Estado de Quintana Roo (CEMAS) ha desplegado una infraestructura tecnológica de alto nivel que opera desde el C-5 estatal. El sistema integra imágenes satelitales del Copernicus para monitoreo a más de 9 mil kilómetros de distancia, cámaras de seguridad en playas, vuelos de drones de mapeo en tiempo real y validación de campo. Esta red, que comenzó hace 11 años como iniciativa de sociedad civil, genera un semáforo de alerta diario que clasifica las playas en cinco categorías: rojo (excesivo), naranja (abundante), amarillo (moderado), verde (bajo) y azul (sin sargazo), permitiendo a los tres niveles de gobierno anticipar operaciones de recolección.
A pesar de barreras físicas de 9 mil metros y esfuerzos de recolección sin precedentes, el sargazo continúa llegando en volúmenes masivos. Expertos atribuyen el fenómeno a una combinación de factores ambientales: modificaciones en corrientes y vientos, exceso de nutrientes marinos derivado de actividades humanas y transporte de polvo del Sahara. Cuando el alga no se recolecta a tiempo, inicia un proceso de descomposición que genera malos olores y afecta la salud pública. La situación requiere acción coordinada entre niveles de gobierno y sectores para mitigar el impacto tanto en la industria turística como en la salud del ecosistema costero.
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