Buenos Aires está llevando a cabo un proyecto de gran envergadura para resignificar su patrimonio eclesiástico mediante iluminación estratégica de 37 iglesias y basílicas distribuidas en diversos barrios. De estas edificaciones, 33 reciben iluminación por primera vez en su historia, mientras que cuatro —incluyendo la Catedral Metropolitana— experimentan una actualización tecnológica que mejora la calidad lumínica y resalta sus rasgos arquitectónicos distintivos. El Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, reconocido por poseer la mayor cantidad de vitrales en la ciudad, fue el primero en completar estas mejoras, con trabajos que se extenderán hasta finales de año según un cronograma establecido. Esta iniciativa trasciende lo meramente estético. Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público, contextualizó el proyecto como un acto de revalorización patrimonial: 'Iluminarlas es una forma de poner en valor y cuidar ese patrimonio que forma parte de la identidad de cada barrio y que pertenece a todos los vecinos'. Refleja una estrategia urbana más amplia de modernización de fachadas y monumentos que reconoce a estos templos no como reliquias del pasado, sino como elementos vivos de la identidad barrial porteña. Dos basílicas adquieren relevancia particular en este contexto: la Basílica María Auxiliadora y San Carlos en Almagro, donde fue bautizado Jorge Bergoglio en 1936, diseñada por el arquitecto Ernesto Vespignani y completada en 1910; y la Basílica de San José de Flores, ubicada en el barrio natal del pontífice. Este último templo marcó un punto de inflexión en la vida de Bergoglio cuando, el 21 de septiembre de 1953, a los 17 años, experimentó el llamado vocacional tras confesarse con un sacerdote desconocido. Una placa conmemora aquel momento en el confesionario donde ocurrió. En 2023, para celebrar una década de pontificado, Bergoglio envió al templo la escultura 'San José Dormido', trasladada en ceremonia desde el colegio donde realizó su educación inicial y celebró su primera misa como sacerdote. Más allá de los grandes íconos del casco histórico, el plan abarca parroquias que constituyen la infraestructura espiritual cotidiana de los barrios, evidenciando la diversidad cultural y religiosa que caracteriza a la metrópolis. Este esfuerzo de iluminación coincide con los preparativos que realiza el gobierno argentino para la visita apostólica prevista para noviembre, cuando el pontífice recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján en su primer viaje pastoral a Sudamérica tras casi cuatro décadas sin una visita papal a la región.