Mexicana mantiene su operación centralizada en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles desde su retorno a operaciones hace casi tres años, decisión que responde a una estrategia deliberada de descentralización del tráfico aéreo en la Zona Metropolitana del Valle de México. La aerolínea, adquirida por el Gobierno federal y administrada por GAFSACOMM y la Secretaría de la Defensa Nacional, opera 19 destinos nacionales desde esta terminal ubicada en Santa Lucía, sin presencia operativa en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

La ausencia de vuelos desde el AICM obedece a restricciones estructurales de capacidad que caracterizan a la terminal más antigua de la capital. Con un límite de 44 operaciones por hora establecido para 2025 y posible incremento a 46 para 2026, el AICM mantiene una demanda concentrada que deja poco margen para nuevos operadores. Esta saturación contrasta con la disponibilidad de slots en el AIFA, permitiendo a Mexicana desarrollar su red sin competir por horarios pico. La estrategia refleja un enfoque más amplio de optimización del sistema aeroportuario metropolitano, que distribuye tráfico entre tres terminales: AICM, AIFA y el Aeropuerto Internacional de Toluca.

Desde el AIFA, Mexicana conecta ciudades como Guadalajara, Monterrey, Cancún, Tulum, Puerto Vallarta, Tijuana, Acapulco y Mérida, entre otros destinos que conforman una red nacional en expansión. La compañía proyecta transportar más de 3 millones de pasajeros anuales e incorporar 20 aeronaves Embraer de 125 asientos cada una, con siete unidades previstas para este año. Bases secundarias en Tulum y Tijuana complementan esta estrategia de cobertura territorial.

Esta configuración operativa genera aproximadamente 1,500 empleos directos y 4,500 indirectos en el sector aeronáutico. Por el momento, no existen planes para que Mexicana inicie operaciones regulares desde el AICM, consolidando su modelo de crecimiento basado en la disponibilidad de capacidad y la distribución equilibrada del tráfico aéreo metropolitano.