Museo de la Catedral de Lima alberga un valioso acervo de objetos pertenecientes a distintos papas, muchos de los cuales fueron donados tras sus visitas al país, mientras que otros fueron enviados desde Roma como símbolo de afecto y conexión con la comunidad local. Esta colección ofrece a los visitantes la oportunidad de apreciar elementos utilizados durante actividades litúrgicas de relevancia histórica para el catolicismo peruano.

Entre las piezas de mayor valor artístico se encuentran una capa pluvial y una mitra elaboradas en Perú, ambas bordadas con hilos dorados y adornados con motivos vinculados a la Virgen María, reflejando la devoción mariana de épocas pasadas. El conjunto incluye también un copón, un cáliz, una patena dorada, una pequeña custodia y candelabros de plata, todos ellos regalos para la Catedral y el museo. Complementan esta exhibición prendas que llegaron al recinto tras momentos significativos de la historia religiosa, como sotanas con esclavina y cojines utilizados en momentos de adoración.

Otros espacios del museo, como la Sacristía y la Sala Capitular, reúnen vestimentas religiosas de diferentes épocas, custodias, mobiliario histórico y pinturas de arzobispos de Lima. Destaca especialmente una cajonería de madera de cedro de 1608, atribuida al artista español Juan Martínez de Arona, que presenta a Jesús resucitado en el centro, acompañado por los 12 apóstoles, San José y San Juan Bautista. Esta pieza representa el nivel de maestría artesanal que caracterizó la producción religiosa colonial en América Latina.

La Sacristía conserva vestimentas utilizadas por arzobispos de los siglos XVII y XVIII, que incluyen casullas, dalmáticas, estolas y mitras bordadas con hilos de plata y oro. Documentos manuscritos de importancia histórica también forman parte del acervo, incluyendo correspondencia que expresa la conexión entre la jerarquía eclesiástica y los fieles locales. En un gesto simbólico, una sencilla carpeta roja utilizada durante un cónclave histórico ha sido colocada en un lugar de honor, reactivando el interés por las reliquias y tesoros papales conservados en la Catedral de Lima, un lugar que custodia una parte fundamental de la historia del catolicismo en Perú.