Radiación solar invisible: los riesgos oculares que desconoce la mayoría durante fenómenos astronómicos
Oftalmólogos advierten sobre daños irreversibles en la retina por observación sin protección certificada
Millones de personas en España se preparan para presenciar un evento astronómico excepcional que no volverá a repetirse hasta 2114. Sin embargo, este fenómeno trae consigo un riesgo sanitario que las autoridades médicas buscan prevenir mediante campañas de concienciación y distribución de equipos de protección certificados. La observación sin protección…

Millones de personas en España se preparan para presenciar un evento astronómico excepcional que no volverá a repetirse hasta 2114. Sin embargo, este fenómeno trae consigo un riesgo sanitario que las autoridades médicas buscan prevenir mediante campañas de concienciación y distribución de equipos de protección certificados.
La observación sin protección adecuada expone los ojos a radiación ultravioleta e infrarroja que causa daños irreversibles en la retina. El doctor Francisco Cabrera, oftalmólogo, señala que esta lesión ocurre de forma imperceptible: inicialmente no provoca molestias ni dolor, lo que incrementa el peligro. La retinopatía solar, condición advertida por la Sociedad Española de Oftalmología, se manifiesta mediante disminución de agudeza visual, manchas oscuras en el campo visual, distorsión de imágenes y mayor sensibilidad lumínica. Estas consecuencias pueden afectar actividades esenciales como leer, conducir o reconocer rostros.
Un factor adicional de riesgo es la falsa sensación de seguridad que genera la disminución de luminosidad durante el fenómeno. Aunque la luz se reduce, la radiación mantiene su potencial dañino. La dilatación pupilar en condiciones de oscuridad permite mayor entrada de radiación, vulnerando aún más la retina. La radiación infrarroja, por su parte, genera calor que agrava estos efectos nocivos.
Las autoridades sanitarias enfatizan que remedios caseros y gafas de sol convencionales no ofrecen protección suficiente. La protección debe cumplir con el estándar ISO 12312-2 y contar con certificación CE. Iniciativas como la del Grupo Social ONCE, en colaboración con el Ministerio de Ciencia, buscan distribuir millones de unidades certificadas a través de miles de puntos de venta, reconociendo que la educación preventiva es fundamental para evitar daños oculares masivos durante estos eventos astronómicos.


