Incendios forestales en la región de Cusco han provocado la suspensión temporal de servicios ferroviarios hacia uno de los sitios arqueológicos más visitados de América Latina. El siniestro, originado en el kilómetro 107 de la vía que conecta Ollantaytambo con la ciudadela inca, generó deslizamientos de rocas que obstaculizan los rieles, forzando la interrupción de circulación por razones de seguridad operativa.

Las autoridades peruanas, a través del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, han implementado un monitoreo constante de la infraestructura afectada. El concesionario de la vía férrea ha establecido protocolos de emergencia, incluyendo la habilitación de trenes de evacuación para pasajeros varados en estaciones intermedias. La operadora de servicios ferroviarios reportó la cancelación de diez frecuencias durante el primer día del incidente, afectando a cientos de viajeros con reservas confirmadas.

Esta interrupción ocurre en un contexto de presión operativa significativa. El sitio arqueológico, ubicado a más de 2,400 metros sobre el nivel del mar, ha registrado un promedio de 5,600 visitantes diarios durante la temporada alta, superando el aforo establecido de 4,600 personas. La demanda de acceso ha generado congestión en sistemas de reserva y largas filas en puntos de venta, reflejando la creciente presión sobre infraestructuras de patrimonio mundial.

Organizaciones internacionales han alertado previamente sobre vulnerabilidades estructurales en la zona. En mayo, New 7 Wonders expresó preocupación respecto a riesgos de infraestructura que podrían comprometer el estatus de nueva maravilla del mundo otorgado en 2007. Los incendios forestales se suman a un conjunto de desafíos que ponen en evidencia la fragilidad de sistemas de acceso a sitios de patrimonio en regiones con ecosistemas vulnerables.