Sectores empresariales y autoridades federales y estatales han cerrado un acuerdo para desplegar 1.750 metros de barreras de contención y embarcaciones especializadas en Mahahual, respondiendo a una crisis ambiental que ha dejado 88 mil toneladas de sargazo acumuladas en las playas de Quintana Roo. La iniciativa representa un punto de inflexión en la gestión de un problema que ha impactado significativamente la operación de establecimientos hoteleros en la Costa Maya durante los últimos años.

La estrategia contempla un despliegue integral que abarca tanto las áreas norte como sur de Mahahual, zonas que previamente carecían de infraestructura de protección. El plan incluye la instalación de barreras flotantes, un sistema de recolección marina mediante embarcaciones de bajo calado diseñadas para operar en aguas someras sin afectar el ecosistema, y bombas especializadas para el traslado de biomasa en mar abierto. Esta aproximación técnica refleja una evolución en la comprensión del fenómeno, pasando de respuestas reactivas a medidas preventivas estructuradas.

La inversión inicial de 800 millones de pesos, proveniente de un fondo nacional, servirá como base para la adquisición de equipamiento. Sin embargo, la ejecución completa del proyecto entre 2026 y 2027 requerirá una inversión total que superará los 2.600 millones de pesos, según confirmaron los dirigentes del sector hotelero. Esta cifra subraya la magnitud del desafío: la Secretaría de Marina reportó recientemente la presencia de 38 mil toneladas adicionales de sargazo en el Caribe mexicano, lo que evidencia que la crisis continúa evolucionando. La supervisión técnica constante que ha comprometido el sector empresarial será determinante para asegurar que el equipamiento llegue a tiempo y que las medidas implementadas logren la efectividad esperada.