Documentos originales conservados en Sevilla permiten reconstruir uno de los episodios más determinantes de la historia de la navegación: la primera circunnavegación del globo terráqueo. Con motivo del quinto centenario del fallecimiento de Juan Sebastián Elcano en aguas del Pacífico, el Archivo Histórico Provincial ha abierto una exposición que pone en perspectiva la magnitud de una empresa que transformó la comprensión europea del mundo conocido.

Tres documentos originales constituyen el núcleo de la muestra: las disposiciones personales y económicas firmadas el 1 de agosto de 1519, momentos antes de que la Armada de la Especiería zarpara bajo el mando de Fernando Magallanes; una declaración de 1518 sobre la adquisición de la nao Victoria para la expedición al Maluco; y una escritura de 1523 que detalla la subasta de la embarcación tras su regreso a Sevilla. Estos documentos revelan no solo las decisiones administrativas y financieras que sustentaron la travesía, sino también el rol crucial que Elcano desempeñó en su conclusión, después de que Magallanes pereciera durante la expedición.

Complementando los originales, la exposición integra reproducciones de mapas y documentos de múltiples centros documentales que contextualizan la hazaña. Entre ellos figuran la lista de tripulantes de 1519, el testamento de Elcano otorgado en 1526 a bordo de otra nao Victoria, y una carta de 1522 desde Sanlúcar de Barrameda donde relata los pormenores de la expedición. Cartografías posteriores, como el mapa de Asia del Theatrum Orbis Terrarum de Abraham Ortelius de 1570 y el planisferio de Diego Ribeiro elaborado en Sevilla en 1529, demuestran cómo el conocimiento geográfico derivado de esta travesía fue procesado e integrado en la cartografía europea durante décadas.

Esta exposición trasciende la celebración de un aniversario para constituirse en reflexión sobre cómo una empresa de navegación redefinió las fronteras del conocimiento geográfico y estableció nuevas rutas comerciales que modelarían la economía mundial durante siglos. Sevilla, como puerto de origen y destino de esta expedición, permanece como testimonio material de una transformación cuyas consecuencias aún estructuran el orden geopolítico contemporáneo.