Jóvenes de dieciocho años accederán a descuentos del 50% en servicios ferroviarios a partir de mediados de agosto, mediante la extensión de programas de tarjetas de descuento previamente limitados a menores de edad. Esta ampliación modifica las reglas de elegibilidad, permitiendo que jóvenes de 17 años adquieran la tarjeta hasta el día anterior a su cumpleaños, manteniendo su validez hasta los 19 años.

La medida responde a una brecha de equidad identificada en el sistema de transporte: más de 70,000 estudiantes anuales experimentaban una reducción significativa en beneficios al cumplir 18 años, enfrentando costos de viaje sustancialmente mayores respecto a compañeros ligeramente más jóvenes. Autoridades del sector ferroviario han caracterizado este cambio como una corrección de política pública orientada a reducir barreras económicas en un momento crítico del desarrollo profesional de los jóvenes, cuando muchos inician educación superior, formación vocacional o su primer empleo.

Directivos del sector de transporte han enfatizado que esta modificación refleja un compromiso con la accesibilidad tarifaria y la integración del sistema de movilidad. Representantes de organizaciones estudiantiles han subrayado la importancia de estas tarjetas para jóvenes cuya movilidad depende del transporte ferroviario para acceder a oportunidades educativas y laborales. Este cambio se inscribe en un contexto más amplio de política de transporte público, donde gobiernos también han anunciado reducciones en tarifas de autobús urbano, ampliando el alcance de medidas de accesibilidad económica para segmentos poblacionales jóvenes.