Casi una década de prohibición en Turquía podría llegar a su fin con la presentación de una nueva ley que permitiría el regreso de plataformas de reserva online al mercado turco. En 2017, la Asociación de Agencias de Viajes de Turquía (Tursab) ganó una demanda que obligó a estas plataformas a suspender operaciones, argumentando que operaban como agencias de viajes sin sede local, violando la legislación local. Los tribunales establecieron que los viajes adquiridos por ciudadanos turcos debían ser vendidos únicamente por agencias con presencia física en el país, incluso en modalidad digital.

A pesar de la restricción, el impacto comercial fue limitado. Los viajeros internacionales continuaron utilizando estas plataformas para reservar alojamientos en Turquía, manteniendo flujos de ingresos significativos para el sector hotelero. La propuesta legislativa que el Gobierno turco prepara consta de nueve artículos y busca facilitar el acceso de operadores online a consumidores locales, sin requerir que establezcan sedes formales en el país. Se anticipa que el Parlamento aprobará la medida, aunque los tiempos de implementación aún permanecen inciertos.

En paralelo, el sector enfrenta desafíos regulatorios en otros territorios. En España, cientos de hoteleros han presentado denuncias argumentando que estas plataformas no previenen adecuadamente fraudes que utilizan sus nombres, resultando en suplantación de identidad y robo de datos de clientes. Este contexto de presión regulatoria ocurre mientras los operadores experimentan volatilidad en mercados de capital, reflejando la complejidad del entorno normativo global. Para directivos en México y América Latina, estos movimientos ilustran la importancia de anticipar cambios regulatorios y adaptar modelos de negocio a exigencias locales, especialmente en sectores como turismo y viajes donde la competencia y la regulación convergen.